Adicciones, una perspectiva actual

El uso obsesivo, compulsivo e incontrolable de una sustancia, era la definición de adicción hace 30 años. Mucho ha cambiado el mundo desde entonces. De hecho, el entendimiento de los mecanismos fisiológicos que dan como consecuencia las adicciones, lo cual ha permitido mejores terapias para las mismas, así como el entendimiento que no solo sustancias son capaces de producir conductas obsesivas, compulsivas e incontrolables, ha cambiado por completo el abordaje de este tema por parte de los profesionales de la salud.

Independientemente de la adicción, hoy sabemos que a nivel de las vías cerebrales, cuando una persona es adicta a sustancias, juegos de azar, juegos de videos o alimentos, se producen cambios a nivel de las vías dopaminérgicas en el cerebro, haciéndolas dependientes de la sustancia química o del estímulo encadenante para la producción de las mismas. Tomando en cuenta que en primera instancia la dopamina, y en segundo lugar, las endorfinas, cuya producción está relacionada con la dopamina, son consideradas sustancias que a nivel cerebral están relacionadas con la sensación de placer, es interesante entender que este es uno de los blancos de investigación y terapéuticos más llamativos, aunque no siempre, con la eficacia que uno desearía.

Es que, debemos también añadir, que en el ambiente de las adicciones también se juntan aspectos emocionales, culturales, y familiares que influyen en la evolución y pronóstico de las mismas.

Es necesario por lo que acabamos de mencionar, y por vivir en el siglo 21, hacer algunos comentarios acerca de las nuevas modalidades de adicciones. Estamos hablando de los juegos de videos o las adicciones a dispositivos electrónicos. Hay casos documentados de actividad delincuencial y hasta muertes relacionadas con el abuso del uso de juegos electrónicos; más aún, en algunas ciudades de USA ya se han tenido que abrir clínicas de desintoxicación o desensibilización de juegos electrónicos. Además, ya en el mundo existen términos como la nomofobia, que es la fobia a no tener el móvil (teléfono celular), las cuales causan los mismos signos y síntomas de un síndrome de abstinencia como cuando la persona deja de consumir alcohol u otra sustancia sicoestimulante. Lo más impresionante es el hecho de que estudios de medición de actividad neuronal han demostrado cambios en las vías dopaminérgicas en casos de uso compulsivo e incontrolable de dispositivos electrónicos y juegos de videos.

Recordando que también desde hace tiempo se ha reconocido la adicción a la comida como un problema que ha traído grandes consecuencias en la salud de muchas personas, es necesario ampliar nuestros conceptos en cuanto a este tema de adicciones y saber que las personas en esta condición requieren un abordaje integral, secuencial y a largo plazo, ya que en la gran mayoría de los casos, esto requerirá también seguimiento y cuidado de manera permanente. Las adicciones se controlan con voluntad y buen manejo, muy pocas veces, se curan de manera definitiva, pero el mejor pronóstico lo tendrán aquellos que rápidamente reciban ayuda.

DR. CELIO RÍOS

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