“Aspectos nutricionales en el manejo de la Hipertensión Arterial”


Se ha comprobado que la terapia dietética es útil no sólo para la prevención de la hipertensión arterial sino también para su tratamiento. Un tratamiento interdisciplinario de la hipertensión arterial involucra tanto la prescripción de terapia farmacológica como también de dietas modificadas, a fin de que ciertos nutrientes sean provistos, debido a que se conoce científicamente que guardan relación directa con la etiología y tratamiento de la hipertensión arterial como es el caso del sodio y el potasio (Ezquivel V, Jiménez M 2009).
Estas modificaciones en la alimentación ayudan no sólo a controlar los niveles de presión, sino también, pondera un punto a favor en la búsqueda por alcanzar un peso saludable, haciendo que tenga como resultado secundario la reducción del riesgo latente de sufrir de una cardiopatía o un accidente cerebro vascular, incluso complicaciones renales. Las personas que tienen riesgo de sufrir de hipertensión arterial son las primordiales en hacer estos cambios o modificaciones en su estilo de vida para trata de retrasar la aparición de esta enfermedad en sus vidas.
Mujeres embarazadas debido a excesivos volúmenes de consumo de alimentos sufren de problemas de presión arterial en esta etapa tan delicada. Un estudio aleatorio publicado en el Journal de obstetricia y ginecología en mayo del 2016, tiene resultado positivos con respecto a la modificación en los estilos de vida en esta etapa el control del peso, como resultado normalidad de la presión arteriales y podría controlar macrosomía.
En otras palabras la modificación de los estilos de vida, actividad física y alimentación, tiene un papel importante con respecto al control de esta enfermedad.
Los aspectos nutricionales más relevantes para controlarla son:
• Reducir el consumo de sodio o sal de mesa
• Prefiera alimentos libre de grasas trans o grasas saturas. Al escoger las grasas prefiera aceites monoinsaturas como aceites de oliva extra virgen para consumo crudo en ensaladas.
• Lea las etiquetas nutricionales y si tiene como ingrediente la palabra “Hidrogenada o parcialmente hidrogenada” no consumirlo, ya que en su gran mayoría del producto están grasa trans o grasas saturadas
• Consuma granos integrales
• Consuma frutas y vegetales diariamente
• Consuma cantidades modestas de proteínas, prefiera carnes blancas como pescado y pollo, en vez de las rojas
• Limite la cantidad de alimentos industrializados, procesados o enlatados
• Reduzca el consumo de alimentos refinados o alimentos dulces
• Prepare sus alimentos preferiblemente con condimentos naturales
• Evite restaurantes de comida rápida o de frituras.
No sólo en la alimentación está el buen control de la hipertensión arterial, sino también, en la actividad física. Actualmente la OMS ha dado nuevos parámetros con respecto al mínimo de actividad física, los cuales ya han llegado en 150 minutos a la semana, que se puede dividir como más le conviene.
Estas modificaciones del estilo de vida, hará que pueda reducir el peso o mantenerlo si está en un peso adecuado. Los nutricionistas dietistas idóneos seguimos trabajamos por un Panamá saludable, súmate.

Magister Claudette Campos