“Dime que comes y te diré quién eres”


La ciencia no se pueden basar en refranes, sin embargo “el pez muere por la boca” sigue siendo muy atinado, por la única razón, que está más que comprobado que los alimentos que ingerimos pueden traer salud o enfermedad en un periodo de mediano o largo plazo.
Los hábitos de alimentación buenos y lastimosamente los malos, si no se llegan a cambiar en algún momento, se llevan para toda la vida, lo que comúnmente le denominamos herencia alimentaria. Sin embargo, los profesionales de la nutrición, tratamos de llegar a un objetivo en común, dar a conocer la importancia de los buenos hábitos de alimentación con la principal meta de tener una calidad de vida a tiempo futuros.
Un estudio publicado por la revista American Joural of Clinical Nutrition en junio del presente año, del Dr. Lukas Schwingshackl y colaboradores, refleja en su meta análisis; que la dieta es el factor más importante en la prevención de la muerte temprana y discapacidad relacionada a enfermedades no transmisibles obtenida por malos estilos de vida. Estiman que el 70% de la mortalidad es atribuible a enfermedades no transmisibles, cuya relación con el estilo de vida (incluyendo los patrones de alimentación) es incuestionable.
Por ejemplo, las personas que no fuman, y son significativamente activas y si siguen un patrón dietético saludable suelen vivir de 10 a 15 años, de media, que el resto. No es vivir bien sino es vivir con calidad de vida, como se mencionó anteriormente.
Llegamos a un punto importante en el que, se puede asegurar según el estudio del Dr. Schwingshackl, reducir el 56% del riesgo de mortalidad, elevando la ingesta de alimentos protectores y disminuyendo la ingesta de alimentos no saludables.
Dentro de las recomendaciones de la disminución de alimentos no saludables esta evitar los condimentos artificiales y colorantes, grasas o frituras incluyendo comida chatarra, margarinas o mantequilla, alimentos con alto contenido en azúcar, bebidas alcohólicas, dulces, alimentos muy procesados, con altas cantidades de sal, incluyendo todos los alimentos enlatados sea dulces o saldados, con salmuera o almíbar como una forma de mantener el producto fresco, carnes con alta cantidad de grasa (según el corte), entre otros productos.
Los alimentos más recomendados como protectores por los profesionales de la nutrición son las frutas, vegetales, alimentos en preparaciones de cocción saludable, altos en fibra y en porciones indicadas por el nutricionista dietista. De esta forma se puede prolongar la vida de una manera satisfactoria y con una buena calidad de vida.
Los nutricionistas dietistas seguimos trabajando por un Panamá más saludable, siempre consulta a un profesional idóneo por su salud y el de sus familiares.
MAGISTER CLAUDETTE CAMPOS