Dra. Adriana Shaik de Sandoval
Psicológa Clínica-Hipnoterapeuta
Psicoterapeuta Cognitivo-conductual
Consultorios América
Tel. 229-4388, ext. 2001
adrisan009@gmail.com
 

Son muchas las variables que pueden dar origen a un embarazo   precoz, entre ellas:  falta de orientación sexual, baja autoestima, presión de grupo, hogares desintegrados o disfuncionales, problemas socioeconómicos, falta de sitios de recreación sanos, viviendas deficientes que conducen a la promiscuidad.

Según estudios realizados, la historia familiar de la adolescente embarazada refleja que generalmente repiten la experiencia de sus madres, quienes ante lo ocurrido, suelen tomar con naturalidad la situación y se hacen cargo del producto, por lo que las hijas  caen en otro embarazo cercano.

La maternidad temprana, puede significar la renuncia de su libertad juvenil, pues debe asumir  muchas responsabilidades, generalmente  sin un cónyuge a su lado y con una secuela  de alteración  en el núcleo familiar y social.  Hoy día el embarazo se ha convertido  en un acontecimiento  bastante común entre las adolescentes de nuestra sociedad contemporánea, debido a la precocidad con que éstas inician su vida sexual.

El embarazo  entre adolescentes suele ser el resultado de no utilizar métodos anticonceptivos o métodos poco confiables e ineficaces, una vez que deciden  empezar una vida sexual temprana.  Las jóvenes que llevan el embarazo a término, casi siempre abandonan sus estudios  y truncan sus oportunidades  de adquirir una profesión, manteniendo un bajo nivel de escolaridad y una pobre condición socioeconómica.

Las investigaciones señalan que la  adolescente de clase baja tiende a conservar a su bebé y otras veces  lo da a la madre para su crianza; en cambio la joven de clase media y alta casi siempre aborta, lo da en adopción o se casa.  Generalmente estos matrimonios son forzados por lo que terminan en divorcio.

La situación psicológica suele ser compleja y dolorosa. En ella se observan  las dificultades  de la adolescencia, los problemas afectivos de cualquier  embarazo,  las dificultades personales y familiares, la inquietud ante el porvenir sombrío y las perturbaciones por las grandes decisiones que debe afrontar.

La adolescente que espera un hijo es la encarnación de una paradoja: tener que ser adulta, siendo todavía una niña, ser madre antes de mujer.  Sufrirá afectaciones psicológicas  como también sociales. Debe enfrentar  factores desfavorables, inadaptaciones y  una serie de problemas:

  1. Rechazo del novio, la familia y los amigos.
  2. Abandono de la escuela
  3. Problemas psicosociales y económicos.

Carol Cassell, prestigiosa educadora norteamericana,  señala:

  • El embarazo en adolescentes ha alcanzado proporciones increíbles en los últimos años.
  • Las investigaciones señalan que los matrimonios entre adolescentes suelen ser inestables y terminan generalmente en divorcios.
  • La adolescente embarazada se constituye en alto riesgo,  pues su sistema reproductor  es inmaduro.
  • Hay mayores posibilidades de aborto, anemia y muerte en el parto.
  • Se presentan más malformaciones congénitas, retraso mental, epilepsia, y lesiones de nacimiento.
  • Mayor probabilidad de que la madre adolescente lleve una vida de pobreza y dependencia.

Esto nos debe mover a la reflexión sobre el papel de la orientación sexual, ofrecida por el hogar, escuela y sociedad.

,
Entrada anterior
La comunicación en salud es fundamental entre el profesional y el paciente
Entrada siguiente
Doctor: el paciente tiene fiebre de origen desconocido

Entradas relacionadas

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Menú