En crisis asmática: ¿nebulización o inhalador de dosis medida con espaciador?


Desde hace más de tres décadas, el salbutamol ha sido reconocido como el broncodilatador de elección en el tratamiento de las crisis asmáticas en la población pediátrica y adulta, siempre por vía inhalatoria.

Ha sido también una convención, a lo largo de todo este tiempo, su administración en forma nebulizada en todos los Servicios de Urgencias, sea mediante un nebulizador tipo jet ( compresor) o incluso mediante administración de flujo de oxígeno.

Se tiene por sentado además que para el tratamiento domiciliario de las exacerbaciones de asma, se tienen otros dispositivos que permiten ofrecer la terapia broncodilatadora: los inhaladores de dosis medida (IDM) con cámara espaciadora, llamados por familiares y pacientes las “bombitas” y los inhaladores de polvo seco.

Cuando se comparan estos dos métodos en la atención de pacientes con crisis asmática en el Servicio de urgencias: la nebulización vs el uso de IDM con espaciador, la evidencia científica ha puesto de manifiesto que la eficacia medida mediante escalas clínicas, función pulmonar y saturación de oxigeno es similar en con ambos métodos de inhalación.

Por otro lado, cuando se compara seguridad en términos de la aparición de efectos adversos, ( taquicardia, temblores, nerviosismo) así como el menor tiempo empleado en aplicar la medicación y el menor tiempo de permanencia en el Servicio de Urgencias, la balanza se inclina a favor del uso de IDM con cámara espaciadora.
También cuando se comparan en términos de costos.

Esta información sobre eficacia y seguridad ha sido plasmada en múltiples estudios durante los últimos 20 años.

Pero, ¿por qué ha sido difícil reemplazar un sistema por otro a pesar de la evidencia?
En primer lugar, el uso de la nebulización ha sido por mucho tiempo un estándar en la atención de probada eficacia; tiene como principal ventaja la posibilidad de ser ofrecido en conjunto con oxígeno en la atención de crisis asmáticas graves. Otra ventaja incluye la no necesidad de supervisión estrecha durante el tratamiento por parte de personal de salud.

Entre los inconvenientes destacan la lentitud, y la falsa sensación de superioridad sobre el tratamiento con inhalador de dosis medida para tratamiento bajo régimen domiciliario.

El uso de IDM con cámara espaciadora tiene como principales beneficios su rapidez, la posibilidad de comprobar la eficacia del tratamiento que se va a recomendar fuera del hospital, formar al paciente o a los padres del niño con asma en la correcta técnica de inhalación y reforzar la confianza de la familia en el tratamiento que van a seguir.
Sus principales desventajas son la dificultad de usar este método en la crisis asmática severa y la necesidad de que cada niño disponga de su dispositivo espaciador, encareciendo el tratamiento de urgencias.

La evidencia es más que suficiente para que en los Servicios de Urgencia se vaya considerando la introducción del sistema de inhalación con cámara espaciadora como método preferido para la administración de fármacos broncodilatadores.

Ambos métodos de administración deben co existir en Urgencias.

DR. REYNALDO CHANDLER