La curva de características de receptor-operador (2)


En el artículo anterior mencionamos que las curvas de características de receptor-operador (ROC) son herramientas útiles para determinar la certeza de las pruebas diagnósticas, cuando las variables resultado objeto del diagnóstico se mide en escala cuantitativa.

Debe recordarse que, en el diagnóstico de una variable resultado de tipo cuantitativa, cuanto menor sea el valor establecido como punto de corte para el diagnóstico, mayor será la sensibilidad de la prueba, pero conllevará un mayor porcentaje de resultados falsos positivos; y cuanto mayor sea el punto de corte, menor será la sensibilidad de la prueba y menor el porcentaje de resultados falsos negativos. Y que las curvas ROC permiten determinar, de forma gráfica, el punto de corte en el cual una prueba muestra la mejor relación sensibilidad/especificidad.

En el presente artículo ilustraremos mediante un ejemplo la aplicación da las curvas ROC para determinar, dentro de un grupo de pruebas, cuál es la de mayor utilidad clínica. Se trata de un estudio prospectivo multicéntrico1 realizado en seis hospitales de Escocia, Inglaterra, Dinamarca, Singapur y Nueva Zelandia, durante un año(2014-2015), y cuyo objetivo era determinar la certeza predictiva y la utilidad clínica de cinco sistemas diagnósticos de puntaje de riesgo, en pacientes que se presentan con sangrado digestivo alto en las emergencias, con el objeto de discriminar, con base a los resultados, a pacientes de alto riesgo que requieren manejo hospitalario (tratamiento endoscópico, intervención radiológica, transfusiones), y a pacientes de bajo riesgo que pueden ser tratados de forma ambulatoria.

Los sistemas de puntaje de riesgo analizados utilizaban parámetros clínicos, de laboratorio y endoscópicos. La prueba Glasgow Blatchford, que utiliza los parámetros de hemoglobina, BUN, presión sistólica, sexo, frecuencia cardiaca, presencia de melena, historia de síncope, y antecedentes de enfermedad hepática y de falla cardiaca, eran comparados con los sistemas de puntuación de Rockhall (de admisión), puntuación Rockhall completa y AIMS65, y la prueba PNED.

A los parámetros clínicos, de laboratorio y endoscópicos se les asignaban puntajes, los cuales se correlacionaban con el riesgo de los pacientes de ser hospitalizados y de mortalidad. Se utilizaron curvas ROC para cada una de las pruebas y se calculó el área bajo la curva (AUROC, por sus siglas en inglés) para cada una de ellas. Los resultados se muestran en la tabla abajo:

La prueba de puntaje de Glasgow Blatchford fue la que demostró la mejor capacidad para predecir pacientes con sangrado digestivo alto que requerían hospitalización e intervención prioritaria (curva verde). El puntaje de Glasgow Blatchford ha definido, por estudios previos, un riesgo mayor de 50% de requerir intervención hospitalaria cuando el puntaje es mayor de 6. El área bajo la curva (AUROC) calculada para dicha prueba fue de 0.86, lo que se interpretarse así: la certeza de los resultados de la prueba de Glasgow Blatchford, utilizando un punto de corte de riesgo de 6, es de 86%( es decir, que 86% de los resultados serán verdaderos positivos y verdaderos negativos, y el 14% serán falsos positivos y falsos negativos).
Dr. José Luis González F.
Médico ginecólogo-obstetra
joselufont3@gmail.com