Los 7 Hábitos en la Atención Efectiva del paciente con Vértigo

Los 7 Hábitos en la Atención Efectiva del paciente con Vértigo

“Poner primero lo primero” y “Reconstruya la enfermedad actual”

Ya estamos revisando el tercer hábito que Covey propone: Poner primero lo primero.  A veces nos desgatamos dedicando tiempo y esfuerzo a algunas actividades que no conducen a nada y Covey nos invita a “liberarnos de la tiranía de lo urgente para dedicar tiempo a las actividades que en verdad dan sentido a nuestras vidas. Es la disciplina de llevar a cabo lo importante, lo cual nos permite convertir en realidad la visión que forjamos en el hábito 2.

En la atención del paciente con vértigo, también debemos prestar atención a lo verdaderamente importante y organizar con claridad la secuencia de eventos que acompañan al vértigo. Una vez precisados los datos clave en el hábito 2, recomendamos una pausa, tomar algunos segundos para “armar el rompecabezas” y analizar la sucesión de síntomas y la forma de presentación del vértigo, teniendo presente algunas premisas:

1.- El tinnitus puede preceder al debut de la enfermedad de Meniere hasta por 1 a 2 años. Es decir, con relativa frecuencia, los pacientes con Meniere clásico, relatan haber percibido algún tinnitus hasta dos años previo a su primer episodio de vértigo. Igual sucede con el Hidrops coclear. Una entidad poco comentada que se comporta como un Meniere que afectaría solo el componente coclear, es decir con síntomas derivados del incremento de la presión del líquido endolinfático en el laberinto anterior (cóclea) y por lo tanto no produciría inestabilidad o vértigo.

2.- El paciente con vértigo, de cualquier etiología, percibe incremento del síntoma con los movimientos de la cabeza, sin corresponder a un vértigo posicional. Resulta obvio, pero insistimos en ello por la tendencia a realizar maniobras de Dix Hallpike y otras, a todo paciente con vértigo. Sugerimos reservarlo a aquellos que encontremos datos clave (segundo hábito) y reconstrucción de la enfermedad (tercer hábito) que orienten hacia un posible vértigo posicional. Además de considerar las características del nistagmo que veremos en el hábito 4.

3.- La Sordera Súbita (SS) puede cursar con síntomas vestibulares (vértigo) que en ocasiones “ocultan” la hipoacusia y no es hasta luego de restaurar el equilibrio que los pacientes espontáneamente acusan la hipoacusia. Así que debemos prestar especial atención y realizar diagnóstico diferencial de SS con Neuronitis vestibular.

4.- La enfermedad de Meniere puede coexistir con un episodio de Vértigo Paroxístico Posicional Benigno (VPPB) porque un paciente con incremento de la presión del líquido endolinfático no está exento de liberar otoconias, sino por el contrario, podría favorecerlo.

5.- La migraña se asocia a cinetosis en la infancia y VPPB. El vértigo precede al dolor en el 15% de los pacientes; ocurre con el dolor en el 47% y fuera de las crisis en el 36%.

Colocando lo “primero lo primero” y organizando el orden y secuencia de aparición de los síntomas del paciente con vértigo podremos tener una comprensión racional y lógica de los eventos fisiopatológicos que se han ido sucediendo para tener una aproximación diagnóstica bastante cercana a la realidad, a partir del interrogatorio, que sería confirmado con la sistematización del examen físico (4to hábito) y la solicitud con criterio de exámenes complementarios (5to hábito).

 

José Gregorio Ledezma Rodríguez
Médico otorrinolaringólogo
Formación en otología y otoneurología
ledezma.orl@gmail.com

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