Nuevos Tratamientos Mínimamente Invasivos en HPB (Cortesía de Departamento de Urología de Cleveland Clinic)


La Hiperplasia Prostática benigna, HPB, es una condición debido al crecimiento benigno de la próstata en el hombre, que viene con el avance en la edad. Conforme más vive el hombre, mayor la prevalencia de la misma, aunque no en todos los pacientes se van a generar síntomas. Para aquellos que si los presentan habitualmente estos consisten en una combinación debido a la obstrucción del flujo de orina y los cambios hipertróficos en la musculatura de el sistema urinario bajo, mayormente en la vejiga. Polaquiuria, nicturia, tenesmo vesical, goteo posmiccional entre otros son las alteraciones más frecuentes de esta afección, que si bien en esencia es benigna, afecta la calidad de vida de aquellos que la padecen, y no está exenta de complicaciones.

Ante un paciente con el diagnóstico de HPB generalmente e inicialmente se recurrirá al uso de medicamentos que tratan de aliviar los síntomas y tal vez evitar algún tipo de otro procedimiento más invasivo. Sin embrago, es frecuente que muchos pacientes tengan que ser sometidos a estos para un tratamiento definitivo y permanente.

Desde hace mucho tiempo, se ha tratado de buscar alternativas cada vez menos invasivas dentro de las terapias motivadas por los efectos colaterales de los medicamentos que se utilizan para el tratamiento de HPB, así como también por la morbilidad de los procedimientos quirúrgicos de resección y de ablación prostáticas.

Recientemente se ha desarrollado una técnica mínimamente invasiva que utiliza implantes permanentes anclados para remodelar el tejido prostático y de esta manera aliviar la constricción uretral sin necesidad de resecar o vaporizar el tejido. Este tipo de técnica se ha dado a conocer como Urolift System.

Esta opción de tratamiento se puede realizar en el consultorio del médico, con anestesia local, evitando las complejidades de escenarios quirúrgicos más invasivos, se puede realizar en un solo tiempo, evitando así la necesidad de tomar uno o varios medicamentos con sus efectos colaterales.

Es importante señalar que esta técnica es una opción de tratamiento, por lo cual los pacientes deben ser completamente evaluados con las opciones diagnósticas disponibles como flujometría, cistoscopia y ultrasonido prostático, permitiendo evaluar tamaño de la próstata, estado de la vejiga y la presencia de otras comorbilidades que pueden estar presentes como urolitiasis o tumores. Urolift System no ha desplazado a las técnicas tradicionales como RTUP o vaporización eléctrica o con láser, pero si se perfila como una alternativa para pacientes seleccionados.

Si la luego de la evaluación del paciente la decisión final es Urolift System, este se realizará sin necesidad de sedación o anestesia, sino más bien con bloqueo prostático local vía transrectal, anestesia local transuretral y guía cistoscopía para colocar los implantes, que habitualmente son cuatro, en el tejido prostático.

Definitivamente la tendencia de la medicina moderna es desarrollar técnicas que alivien a los pacientes con la menor morbimortalidad posible, y es en este sentido que estas técnicas innovadoras son bien recibidas, sabiendo que el buen juicio clínico en conjunto con la participación de los pacientes producirá siempre los mejores resultados.

Dr. Celio Ríos
Especialista en Medicina Interna