Panamá y la autosuficiencia contra la Tuberculosis: ¿Estamos preparados?


Representantes del Fondo Mundial para la Lucha contra el VIH, la Tuberculosis y la Malaria hicieron una visita a nuestro país durante el mes de marzo para reunirse con el Mecanismo Coordinador de Panamá (organismo multisectorial que vela por el manejo transparente y apropiado de los fondos).

Este organismo confirió a nuestro país 7.1 millones de dólares a inicios de 2016 para enfrentar el VIH/SIDA y la Tuberculosis con actividades de intervención y prevención.

La reunión sirvió de marco para celebrar una jornada de diagnóstico de preparación para el camino a la autosuficiencia; es decir, Panamá, desde finales de 2018 deja de ser receptor de estas subvenciones internacionales convirtiéndose así en uno de los primeros países de Latinoamérica que alcanza la denominada “fase de transición”. Ello en virtud de nuestro sostenido crecimiento económico.

La mortalidad por Tuberculosis muestra una tendencia descendente: de 6.8 casos por 100,000 habitantes en el año 2000 a 5.1 en el año 2013.

Pero al desagregar el país por áreas, la Comarca Kuna Yala presenta el mayor número de muertes con una tasa de 49,1 por 100,000 habitantes, es decir, 10 veces la tasa nacional.

En 2014, los doctores Musharaf Taraija y Amador Goodrige, investigadores de INDECASAT publicaron datos en la revista International Journal of Tuberculosis and Lung Diseases revelando la existencia de una gran paradoja: Panamá, el país centroamericano que lidera el crecimiento económico medido por el Producto Interno Bruto, es también el país de la región con la mayor tasa de mortalidad por tuberculosis.

Durante la primera década del siglo XXI, la incidencia de Tuberculosis osciló entre 37 y 55 con un promedio de 45 por 100,000 habitantes. (En Canadá y EEUU oscilan entre 0 y 9.9 mientras que en África sub sahariana alcanza hasta 500 por 100,000 habitantes).

No estamos entre los países con peores condiciones pero nos encontramos ante un creciente y preocupante número de casos absolutos en los últimos 4 años:
En 2014 1,388 ; en 2015 1515; en 2016 1678 ; y hasta abril del presente año 1700 casos. Se estima para el 2018 más de 2000 casos.

Aunque en buena parte, estos resultados pueden ser explicados por un aumento en la captación y por lo tanto una mejora en el diagnóstico, inquieta la co-infección VIH/ tuberculosis así como también la aparición de los pacientes con tuberculosis multi drogo resistentes (TbMDR) y de tuberculosis extensamente resistente, para los cuales prácticamente no contamos con un tratamiento quimioterapéutico eficaz.

Nos alcanza esta decisión cuando todavía existen instalaciones de Salud sin las más mínimas medidas de bioseguridad para el personal responsable de procesar las muestras para baciloscopía y, en aquellas instalaciones en donde existen las condiciones para realizarla, el paciente se le da cita para sacar un cupo de laboratorio y posteriormente se le indica que regrese hasta una semana después para el retiro de los resultados. ¿ cómo serán las cosas sin financiamiento internacional?
¿Estamos preparados?

DR. REYNALDO CHANDLER